Un faro de menorca en pleno verano, con las rocas y hierbas sembradas de pequeñas flores amarillas. El cielo es de un azul intenso y las fachadas típicas blancas se recortan con nitidez contra el fondo.
Un faro de menorca en pleno verano, con las rocas y hierbas sembradas de pequeñas flores amarillas. El cielo es de un azul intenso y las fachadas típicas blancas se recortan con nitidez contra el fondo.
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